viernes, agosto 03, 2012

El Canto de Cacán. Capítulo 1: El Canto del Ser Dormido.


Herida Flor Montaña- Georgia O'Keeffe


Nada está separado, nada puede estar separado. A veces siento la herida en mi pecho, una herida antigua, abierta, miro la herida, una herida que me ha forjado en lo que soy, es un dolor antiguo, ancestral, no sé de dónde viene, es un dolor que me sostiene. Ahora miro la herida, ya me viene reclamando, desde hace tanto. Está bien, qué quieres, cómo puedo aliviarte, y siento mi cuerpo vibrando, estremecido, vulnerable, abierto, vibrando de amor y de dolor, y este dolor me acerca a lo que soy. Miro la brecha, esa herida palpitante, que me separa de mi verdadero ser y comprendo que sólo he estado huyendo de mí mismo, que la distancia que me separa del mundo es la misma distancia que dista entre este torpe intento de ser y el puro canto que resuena en lo más hondo de mi alma. Es un canto de luz y esperanza, de apertura y entrega, está sonando como una sinfonía maravillosa, hipnótica, arrebatadoramente persuasiva. Es imposible ya no oírla. Es el Canto del Ser Dormido que Despierta. Ya no puedo ignorarla. Qué quieres de mí, soy tuyo, haz conmigo lo que quieras. Me rindo. Me rindo. Soy tuyo.

Esta herida está cantando, qué puede estar diciendo. Una herida abierta, emanando luz y gloria, temblando, como una flor tocada de la brisa. Canta, resuena, llora, ríe. Es extraño, era más el sufrimiento que me causaba el no querer mirarla, el no querer oírla, sentirla, amarla. Estoy aquí, que necesitas, pídemelo.


Flor- Georgia O'Keeffe

Este dolor me construye,
sereno,
despierto a mi Verdadero Ser, 
he venido a ser,
he venido a hacer,
he venido a doler, 
a crecer,
a creer.
Este dolor se transmuta en luz,
en finos filamentos que me atan al Universo,
a cada partícula del Universo,
soy una herida abierta al mundo,
y en mi propia vulnerabilidad
acojo tu vulnerabilidad,
me vuelvo indefensa
pues no hay nada aquí que pueda ser atacado,
no hay nada en mí que pueda ser destruido,
yo soy el Yo,
vengo del vacío a la forma,
yo soy la luz del mundo,
yo soy la flor que tiembla y la espada que la corta,
yo soy la tierra húmeda y el mar embravecido,
los millones de estrellas y el espacio que ocupan,
duelo porque no quieres verme,
duelo porque te estoy pariendo,
porque estoy empujándote,
como una loba grito de placer envuelta en sangre,
soy Herida- Madre,
una carne abierta.
¡Soy carne, 
me hice carne para parirte!
Cómo puedes seguir dormido en medio de tanto dolor.
Cómo no te despiertan los gritos de tus hermanas y hermanos.
Cómo no te despiertan el fuego y la lucha.
Despierta, mi amor, mi luz, mi vida,
has tenido un mal sueño, 
creías que estabas solo,
separado,
es sólo un sueño.
Despierta corazón,
ábrete corazón, 
la Tierra es tuya, 
y tú eres de la Tierra.

Una flor apetitosa- Georgia O'Keeffe

“Una flor es relativamente pequeña. Todo el mundo tiene muchas asociaciones con una flor, con la idea de flores…Sin embargo, en cierto modo nadie ve de veras una flor. Es tan pequeña. No tenemos tiempo y ver requiere tiempo al igual que tener un amigo requiere tiempo. Si yo pudiera pintar la flor exactamente como la veo no la vería nadie ya que la pintaría pequeña como pequeña es la flor. Así que me dije: pintaré lo que veo, lo que la flor es para mí, pero la pintaré grande y ellos se sorprenderán al tener que tomarse tiempo para mirarla; haré que incluso los atareados neoyorquinos gasten tiempo en ver lo que yo veo en las flores.”


Georgia O'Keeffe (1887-1986)
in memoriam



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